Bailaba como cubana en adolescencia,
Entraste, y tan sólo de sentir tu esencia
De la salsa escuché la trompeta
Vino, pensaba en mi mente inquieta
Volando por prados, cielo e infierno…
Como unicornio sin cuerno
Ya iba la imaginación, ¡caballo salvaje!
Contento como nudista sin traje.
Ya iba sintiendo, como en algún sueño
Tu aliento en mis labios
Tu mano en mi cuello
Y es que con tan sólo imaginar tu ciprés
Que hube notado alguna otra vez
No puse resistir la tentación de darte un beso
Torbellino de sensaciones despiertas en mi
Eres nicotina para quien como chimenea fume
Al voltearme con horror descubrí
Que era otro el que portaba tu perfume.
domingo, 18 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario