Tranquilo remanso, pequeña laguna.
Tus ojos cansados, te sientas, la ves.
Tan grande la casa, vacía y descuidada,
que un tiempo poblada y reluciente vivía.
Que un tiempo tan llena y pequeña la veías.
Que olores y voces y gritos y llantos
y risas y sabores y caricias,
que amor que llena.
Que ahora,
Recuerdos y amor que vacía.
Y miras las estrellas y su inmensidad
y sabes, más que nadie, de la vida.
Que miras a los jovenes,
llenos de sueños e inexperiencia.
Que ahora la luna refleja en tí,
el potro alazan que fuera una vez.
Tranquilo remanso, pequeña laguna.
Tus ojos cansados, te acuestas, no ves.
domingo, 10 de abril de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario